En la rica campiña extremeña, entre viñas y con Bodegas Martínez Paiva como estadio, el campo volvió a convertirse en el terreno de juego para una nueva jornada Trivium Champions Club.
Una experiencia enfocada en cultivos leñosos, donde maquinaria, tecnología, precisión y asesoramiento se focalizan al servicio del agricultor para afrontar cada campaña con más control y confianza.
Como en el fútbol,en cultivos como la viña, cada movimiento cuenta: una buena estrategia, el equipo adecuado y las decisiones tomadas a tiempo pueden marcar el resultado final. Y ahí, Trivium quiere estar en la banda y sobre el terreno, acompañando cada jugada.

(Tecnología de Precisión John Deere Ibérica)

(CEO de Trivium)





Una jornada para mirar al campo con mentalidad de equipo
La experiencia volvió a arrancar con una idea muy clara: los agricultores son los verdaderos titulares de este partido.
Son quienes se enfrentan cada día al terreno, al clima, a los costes, a los insumos, a las exigencias de cada cultivo y a la necesidad de tomar decisiones cada vez más precisas.
Por eso, estas jornadas están pensadas para ellos: para escuchar, compartir, resolver dudas y mostrar soluciones que puedan tener una aplicación real en su trabajo diario.
La comparativa con el fútbol volvió a estar muy presente durante la jornada. Porque el campo también tiene táctica, estrategia, momentos de presión y decisiones que pueden cambiar el resultado de una campaña. Y ahí, Trivium y John Deere quieren estar cerca: como ese cuerpo técnico que acompaña antes, durante y después del partido.



Cultivos leñosos: precisión, adaptación y soluciones específicas
La parada de Almendralejo tuvo un enfoque especialmente orientado a cultivos leñosos, un tipo de explotación donde cada detalle cuenta: la anchura de trabajo, la maniobrabilidad, la precisión en los tratamientos, la eficiencia en cada pasada y la capacidad de adaptación al terreno.
Durante la jornada, los asistentes pudieron conocer soluciones enfocadas a este tipo de cultivos, con especial atención a la maquinaria John Deere, la tecnología aplicada y los equipos que ayudan a mejorar el trabajo en viña, olivar, almendro u otros cultivos de alto valor.
El objetivo no era solo enseñar producto, sino mostrar cómo cada solución puede encajar dentro de una estrategia de trabajo más completa: elegir bien la máquina, configurar correctamente los equipos, optimizar aplicaciones, reducir desperdicios y contar con un servicio técnico cercano durante todo el año.



Tecnología para dejar de jugar a ojo
Uno de los grandes mensajes de estas jornadas volvió a ser el paso de una agricultura basada únicamente en la intuición a una agricultura apoyada en datos, conectividad y precisión.
La experiencia del agricultor sigue siendo fundamental. Nadie conoce mejor una explotación que quien la trabaja campaña tras campaña. Pero cuando esa experiencia se combina con tecnología, el resultado puede mejorar de forma significativa.
En este contexto, soluciones como SmartApply ayudan a entender hacia dónde avanza el sector: aplicaciones más precisas, mejor aprovechamiento de los recursos y una forma de trabajar más eficiente en cultivos leñosos.
También se puso en valor el papel de soluciones como GUSS, que representan el avance hacia una agricultura más automatizada, preparada para optimizar tareas exigentes y responder a los nuevos retos del campo.
Porque el futuro ya no se juega solo a ojo. Se juega con datos, tecnología y decisiones mejor preparadas.




Maquinaria, aperos y equipos preparados para cada labor
Además de la tecnología, la jornada permitió ver de cerca diferentes soluciones de maquinaria y aperos orientadas al trabajo en campo.
John Deere volvió a ocupar un papel protagonista como referencia en maquinaria agrícola, pero la experiencia también contó con marcas que completan la propuesta de Trivium para cultivos leñosos y otras labores especializadas.
Teyme, Noli, Kramer, Yamaha y Niubo formaron parte de esa alineación de soluciones que permiten responder a diferentes necesidades de cada explotación. Los asistentes pudieron conocer maquinaria expuesta, resolver dudas con el equipo técnico y ver cómo cada solución puede aportar valor según el tipo de cultivo, el terreno, la labor a realizar o el momento de campaña.
Porque el rendimiento no depende solo de una máquina. Depende del conjunto completo: tractor, apero, tecnología, mantenimiento, asesoramiento y soporte.




La previa técnica antes de saltar al campo
Durante la jornada, los asistentes pudieron conocer soluciones pensadas para trabajar con más control, eficiencia y tranquilidad en cultivos leñosos
Se habló de Agricultura de Precisión, conectividad y datos para tomar mejores decisiones; de Taller / Posventa, con claves para mantener la maquinaria siempre a punto; y de maquinaria John Deere, con especial protagonismo de la Serie 5, orientada a cultivos especiales, y la Serie 6, pensada para aportar potencia, versatilidad y rendimiento en diferentes labores.
Un recorrido práctico para entender mejor qué soluciones pueden encajar en cada explotación.





Conversación, cercanía y almuerzo entre viñas
Más allá de la maquinaria y las soluciones técnicas, uno de los momentos más valiosos de la jornada fue el espacio para conversar. El almuerzo permitió hacer una pausa y seguir hablando de campo en un ambiente cercano, rodeados de viñas y con tiempo para compartir impresiones entre agricultores, equipo Trivium y marcas colaboradoras.
Estos momentos son especialmente importantes porque permiten conocer mejor las necesidades reales de cada cliente: qué cultivos trabaja, qué retos afronta, qué maquinaria utiliza, qué dudas tiene y qué soluciones podrían ayudarle en su próxima campaña.
Porque una jornada así no va solo de ver máquinas. También va de escuchar, entender y acompañar.






Soluciones en acción: cuando la estrategia baja al terreno
La parte práctica volvió a ser uno de los grandes atractivos de la experiencia. Las soluciones presentadas durante la jornada pudieron verse en contexto, con maquinaria y equipos preparados para mostrar de forma más clara cómo pueden ayudar al agricultor en su día a día.
En este caso, la demo se realizó sobre una zona de barbecho, un escenario muy útil para comprobar el comportamiento de la maquinaria y los aperos en labores de preparación, manejo del terreno y adaptación a las condiciones reales de trabajo.
Sobre el campo se aprecia mejor la maniobrabilidad, la precisión, la comodidad, la capacidad de trabajo y la respuesta de cada equipo ante las necesidades concretas de una explotación. Porque una cosa es hablar de rendimiento desde la banda y otra muy distinta es ver cómo responde el equipo cuando salta al terreno de juego.




Una experiencia para seguir acompañando al agricultor
Estas jornadas no son solo una forma de presentar maquinaria. Son una oportunidad para estar cerca del agricultor, conocer sus necesidades, enseñar soluciones de forma práctica y reforzar el papel de Trivium como socio agrotecnológico.
Porque formar parte de un Club Champions significa contar con mucho más que maquinaria: significa tener a tu lado un equipo preparado para ayudarte a elegir, mantener, optimizar y sacar el máximo partido a cada solución en tu explotación.
El campo no se domina improvisando. Se domina con planificación, datos, maquinaria preparada, servicio técnico y personas que estén cerca cuando el partido se complica.





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